Conociendo cómo realizar una exposición correcta en fotografía, adaptarse a las diferentes luces que se dan a lo largo del día es algo quizá mecánico y que no lleva demasiado tiempo.
Los días despejados con sol, la variación de la luz es mayor; hay luces intensas y sombras duras. Esos días seguramente de foto a foto debas cambiar varios parámetros en tu cámara para obtener una exposición correcta.
Los días grises con el cielo cubierto, aunque en principio puede parecer que no son ideales para fotografiar, ocurre que la luz es muy constante, y una vez preparada la cámara para obtener una exposición correcta es muy probable que para la siguiente foto ya la tengas preparada y no debas cambiar ningún parámetro.
De noche ocurre algo muy parecido: o hay Luna o no hay, y si la hay, aporta la misma luz constante durante toda la noche.
Pero hay dos momentos cada día que te exigen el máximo en la técnica de la exposición correcta, y en la rapidez para llegar a ese cálculo; la hora dorada y la hora azul.
En esas fases del día, justo antes/después de la salida/puesta del sol, las condiciones lumínicas cambian a ritmo vertiginoso y en cuestión de segundos la cantidad de luz presente en una escena cambia radicalmente.
Minutos antes de la salida del Sol el negro profundo del cielo cambia a un azul oscuro primero y a un azul claro después; es la hora azul.
Lo mismo ocurre a la puesta pero al revés, al ocultarse el Sol tras el horizonte el cielo pasa rápidamente de un azul claro a un azul oscuro.
La hora dorada se da momentos antes/después de la puesta/salida del astro rey, momento en que el cielo se tiñe de reflejos dorados y una variación cromática increíble.
Es en esos momentos cuando debes aplicar toda la mecánica aprendida en el dominio de tu cámara para adaptarte en segundos a unas condiciones de luz que van a durar segundos.
Son momentos que me encantan por el reto que suponen, y por la belleza que transmiten desinteresadamente cada día.
No los dejes pasar, es fácil, ocurre cada día casi a la misma hora.
Levántate pronto o reserva un momento a la puesta de Sol, conoce y domina tu cámara, y disfruta del momento.
Un saludo,
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jueves, octubre 02, 2014
martes, junio 08, 2010
Mario Rubio
Tras mi última experiencia con la fotografía nocturna decidí no volver a salir sólo, así que me apunté a un curso de fotografía nocturna de los que organiza Mario Rubio.
Mario es especialista en fotografía nocturna en su variante Light-Painting, es decir, pintando con luz. Fotografía en condiciones extremas de luminosidad (a oscuras), añadiendo toques de luz con linternas, focos, flashes y jugando con los colores.
El curso era en la serranía conquense. La base la teníamos en Cañada del Hoyo, donde dimos la parte teórica, y las prácticas las hicimos en localizaciones cercanas al pueblo; unos pajares abandonados, una cascada y una laguna karstica de la zona.
Los asistentes veníamos de Valencia en su mayoría, de Madrid, de Alicante, de Barcelona (600+600Km, vaya huevos!!), y del mundo (hey, hippy!).
Vista la procedencia geográfica de los asistentes intentamos convencer a Mario para que el próximo curso lo organice en Valencia, en alguna de las maravillosas localizaciones que tenemos por la zona para hacer fotografía nocturna. Ya veremos...

Por mi parte aprendí muchas cosas; como uno de los requisitos previos del curso era que conocieras tu cámara, tuve que aprender cómo pasar el autofocus a manual, cómo elegir la apertura del diafragma en manual, cómo elegir la sensibilidad ISO en manual y cómo disparar a diferentes velocidades de obturación.
Además, como el curso era de fotografía nocturna donde los tiempos de exposición normales son de 15 o 20 minutos, me tuve que agenciar un trípode en condiciones (Giottos MTL 9351B) con cabezal (MH5011) y aprender a utilizarlo en pocas horas.
También aprendí forzosamente a ver el histograma de una fotografía en mi Canon EOS 450D y a elegir la temperatura Kelvin de las fotografías que realizaba.
Salí de Motilla del Palancar junto a mi amigo Sinhué hacia el curso a eso de las 13h del sábado. A las 15h habíamos comido copiosamente en Arguisuelas (morteruelo y pollo al ajillo, brutal!!) y a eso de las 16h estabamos en las cabañas de Cañada del Hoyo.
En unas cuatro horas aprendimos a:
El contenido teórico del curso es muy correcto y la exposición por parte de Mario espléndida, comentando como ejemplos prácticos fotografías propias y su realización.
Tras la parte teórica fuimos a cenar al pueblo y casi somos capaces de salir del restaurante. No paraban de sacar platos de comida típica de Cuenca, y para postre disfrutamos de unas rondas de licores de la zona. La hiperfocal nos salía perfecta...
Montamos en los coches y nos dirigimos hacia las cercanas localizaciones a disparar nuestras cámaras; unos pajares abandonados, una cascada y una laguna.
La noche empezaba complicada ya que la luna salía a eso de las tres de la mañana y en cuarto menguante, con lo que como se suele decir por la zona, no se veía un pijo!!
Tras el primer cálculo de la exposición (las condiciones no cambiaron en toda la noche ya que estaba nublado y la luna no iluminaba nada) todo fue rodado; varias fotos en los pajares, primeras pintadas con linternas, algún intento con flash, reconocimiento de la estrella polar, startrails, gritos varios a los que deambulaban con los frontales encendidos (esa luz!!!)...
Muy divertido, sobre todo el tiempo entre foto y foto: en esas condiciones lumínicas una foto duraba entre 12 y 20 minutos (apertura a tope e iso lo más bajo posible, en mi caso f4 e iso100), durante el cual podíamos charlar y compartir experiencias varias.
Si además habías olvidado desactivar la reducción de ruido de la cámara, una foto de 20 minutos se convertía en una foto de 40 minutos al procesar la cámara la toma (tras la segunda foto supe cómo desactivarlo).
A partir de ese momento apareció la magia de la luz; no se veía NADA, pero mágicamente en la cámara aparecían paisajes iluminados por la contaminación lumínica de algún pueblo cercano, las pintadas con las linternas de colores, los flashes, y los trazos de las estrellas rotando en el cielo nocturno. Una PASADA!!
Rápidamente se hicieron las seis de la mañana y con el amanecer terminó nuestra aventura nocturna. Volvimos a las cabañas a dormir un rato antes de desayunar, revisar las fotos realizadas durante la sesión nocturna, despedirnos y volver cada uno a su lugar de origen.

Tras la experiencia me quedan muchas salidas nocturnas que realizar para practicar todo lo aprendido, técnica y artísticamente, que espero poder compartir con algunos de los que realizamos el curso juntos.
Muchas gracias por todo Mario!!
Un saludo,
Mario es especialista en fotografía nocturna en su variante Light-Painting, es decir, pintando con luz. Fotografía en condiciones extremas de luminosidad (a oscuras), añadiendo toques de luz con linternas, focos, flashes y jugando con los colores.
El curso era en la serranía conquense. La base la teníamos en Cañada del Hoyo, donde dimos la parte teórica, y las prácticas las hicimos en localizaciones cercanas al pueblo; unos pajares abandonados, una cascada y una laguna karstica de la zona.
Los asistentes veníamos de Valencia en su mayoría, de Madrid, de Alicante, de Barcelona (600+600Km, vaya huevos!!), y del mundo (hey, hippy!).
Vista la procedencia geográfica de los asistentes intentamos convencer a Mario para que el próximo curso lo organice en Valencia, en alguna de las maravillosas localizaciones que tenemos por la zona para hacer fotografía nocturna. Ya veremos...

Por mi parte aprendí muchas cosas; como uno de los requisitos previos del curso era que conocieras tu cámara, tuve que aprender cómo pasar el autofocus a manual, cómo elegir la apertura del diafragma en manual, cómo elegir la sensibilidad ISO en manual y cómo disparar a diferentes velocidades de obturación.
Además, como el curso era de fotografía nocturna donde los tiempos de exposición normales son de 15 o 20 minutos, me tuve que agenciar un trípode en condiciones (Giottos MTL 9351B) con cabezal (MH5011) y aprender a utilizarlo en pocas horas.
También aprendí forzosamente a ver el histograma de una fotografía en mi Canon EOS 450D y a elegir la temperatura Kelvin de las fotografías que realizaba.
Salí de Motilla del Palancar junto a mi amigo Sinhué hacia el curso a eso de las 13h del sábado. A las 15h habíamos comido copiosamente en Arguisuelas (morteruelo y pollo al ajillo, brutal!!) y a eso de las 16h estabamos en las cabañas de Cañada del Hoyo.
En unas cuatro horas aprendimos a:
- ENCUADRAR en la más absoluta oscuridad
- ENFOCAR en la más absoluta oscuridad
- calcular la HIPERFOCAL en la más absoluta oscuridad
- calcular el tiempo de EXPOSICIÓN en la más absoluta oscuridad
- PINTAR con luces (linternas frías/calientes, flashes, geles, espadas laser, etc) en la más absoluta oscuridad
El contenido teórico del curso es muy correcto y la exposición por parte de Mario espléndida, comentando como ejemplos prácticos fotografías propias y su realización.
Tras la parte teórica fuimos a cenar al pueblo y casi somos capaces de salir del restaurante. No paraban de sacar platos de comida típica de Cuenca, y para postre disfrutamos de unas rondas de licores de la zona. La hiperfocal nos salía perfecta...
Montamos en los coches y nos dirigimos hacia las cercanas localizaciones a disparar nuestras cámaras; unos pajares abandonados, una cascada y una laguna.
La noche empezaba complicada ya que la luna salía a eso de las tres de la mañana y en cuarto menguante, con lo que como se suele decir por la zona, no se veía un pijo!!
Tras el primer cálculo de la exposición (las condiciones no cambiaron en toda la noche ya que estaba nublado y la luna no iluminaba nada) todo fue rodado; varias fotos en los pajares, primeras pintadas con linternas, algún intento con flash, reconocimiento de la estrella polar, startrails, gritos varios a los que deambulaban con los frontales encendidos (esa luz!!!)...
Muy divertido, sobre todo el tiempo entre foto y foto: en esas condiciones lumínicas una foto duraba entre 12 y 20 minutos (apertura a tope e iso lo más bajo posible, en mi caso f4 e iso100), durante el cual podíamos charlar y compartir experiencias varias.
Si además habías olvidado desactivar la reducción de ruido de la cámara, una foto de 20 minutos se convertía en una foto de 40 minutos al procesar la cámara la toma (tras la segunda foto supe cómo desactivarlo).
A partir de ese momento apareció la magia de la luz; no se veía NADA, pero mágicamente en la cámara aparecían paisajes iluminados por la contaminación lumínica de algún pueblo cercano, las pintadas con las linternas de colores, los flashes, y los trazos de las estrellas rotando en el cielo nocturno. Una PASADA!!
Rápidamente se hicieron las seis de la mañana y con el amanecer terminó nuestra aventura nocturna. Volvimos a las cabañas a dormir un rato antes de desayunar, revisar las fotos realizadas durante la sesión nocturna, despedirnos y volver cada uno a su lugar de origen.

Tras la experiencia me quedan muchas salidas nocturnas que realizar para practicar todo lo aprendido, técnica y artísticamente, que espero poder compartir con algunos de los que realizamos el curso juntos.
Muchas gracias por todo Mario!!
Un saludo,
sábado, abril 03, 2010
Fotografía nocturna
Hace algún tiempo salí de noche a disparar mi cámara por la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia y aquí dejé testimonio gráfico.
Desde entonces he ido leyendo sobre el tema, me he agenciado un trípode y me he apuntado a un curso de fotografía nocturna que se celebrará este verano en la serranía conquense. Más info aquí.
Aprovechando las vacaciones de semana santa en Motilla del Palancar decidí salir una noche a tirar fotos y así voy ensayando antes del curso y acumulando dudas y fallos.
Era una noche de luna llena.
Empecé por el pueblo sacando fotos de la iglesia, exteriores e interiores, de algún rincón del pueblo, del calvario, cuando decidí ir por un camino rural en busca de un puente que había visto por allí de día y que pasaba por encima de la autovía.
Quería sacar las estelas de los coches en procesión por la autovía...
Era la una de la madrugada y la luna llena estaba tapada por las nubes con lo que, como dicen por estas tierras, no se veía un pijo.
Seguí el camino de tierra despacio con el coche hasta cruzar un puente que pasaba por encima del AVE, pero al pasar me pareció demasiado arriesgado seguir, así que renuncié a la foto y decidí dar media vuelta y volver a casa.
A mitad de camino de vuelta al pueblo vi un coche que se acercaba por detrás a gran velocidad y pensé para mis adentros; ya verás como tenemos follón.
Ya casi entrando al pueblo dicho vehículo se pega a mi culo, me enciende las largas y empieza a pitar.
Tranquilo como soy, reduzco la marcha y me acerco todo lo que puedo a mi derecha en el camino de tierra para dejarlo pasar, pero no pasa: sigue pegado a mi culo con las largas y pitando.
A pocos metros, ya en la entrada del pueblo, el camino se ensancha y el coche me adelanta. Era un pickup gris claro enorme.
No contento con adelantarme, hace una maniobra de película y se me cruza delante dando un frenazo. Afortunadamente ya estábamos dentro del pueblo, bajo la luz de las farolas y ante los participantes en un botellón a las puertas del instituto nuevo de Motilla.
Como no quiero follón, maniobro para evitar al pickup, pero en ese momento se abren las puertas del mismo y bajan sus dos ocupantes. El conductor en un gesto raudo saca una pistola de su cintura y se precipita sobre mi ventanilla.
En ese momento pensé; Kchuto la has jodido, te van a matar...
Lo que me tranquilizó un poco fue que en lugar de empezar a despotricar, el pistolero se dirigió a mí llamandome de usted y eso me hizo intuir que no moriría tan rápido.
Me hizo bajar del coche e identificarme.
Resultó ser un Guardia Civil (de paisano, de secreta o de Chuck Norris) acompañado de su padre que tiene una teina por esos parajes y al que le habían entrado a robar la noche anterior.
- Y usted que hace por aquí a estas horas?
- Pues mire usted, estaba buscando una localización para hacer fotos.
- Hacer fotos de noche? JA!!!
- Sí, fotografía nocturna.
Todo se solucionó cuando el padre del pistolero hizo la pregunta clave por estos lares:
- Pero tú de quién eres?
- Del Pollo, el de Eusebio y la Ramona, que tienen una hija pequeña que se fue a estudiar a Valencia. Pues yo soy su pareja.
- Hombre, el Pollo! Haberlo dicho antes...
Tras el altercado y estar prácticamente media hora esperando a que desde la central les confirmaran quién soy y que no tengo nada pendiente con la Justicia, nos fumamos unos cigarrillos, se disculparon, me explicaron lo que había estado pasando con los robos en las granjas, se ofrecieron a explicarme el camino hasta la localización que buscaba, y me dieron recuerdos para el Pollo.
Nos despedimos dándonos la mano como caballeros y me fuí a casa a acostarme.
Ya no me quedaban ganas de más fotografía nocturna.
La próxima vez que salga a hacer fotos por la noche, además de la cámara, el trípode y la linterna de cabeza, no me olvidaré de llevar mi D.N.I. entre los dientes por si los pistoleros aparecen...
Un saludo,
Desde entonces he ido leyendo sobre el tema, me he agenciado un trípode y me he apuntado a un curso de fotografía nocturna que se celebrará este verano en la serranía conquense. Más info aquí.
Aprovechando las vacaciones de semana santa en Motilla del Palancar decidí salir una noche a tirar fotos y así voy ensayando antes del curso y acumulando dudas y fallos.
Era una noche de luna llena.
Empecé por el pueblo sacando fotos de la iglesia, exteriores e interiores, de algún rincón del pueblo, del calvario, cuando decidí ir por un camino rural en busca de un puente que había visto por allí de día y que pasaba por encima de la autovía.
Quería sacar las estelas de los coches en procesión por la autovía...
Era la una de la madrugada y la luna llena estaba tapada por las nubes con lo que, como dicen por estas tierras, no se veía un pijo.
Seguí el camino de tierra despacio con el coche hasta cruzar un puente que pasaba por encima del AVE, pero al pasar me pareció demasiado arriesgado seguir, así que renuncié a la foto y decidí dar media vuelta y volver a casa.
A mitad de camino de vuelta al pueblo vi un coche que se acercaba por detrás a gran velocidad y pensé para mis adentros; ya verás como tenemos follón.
Ya casi entrando al pueblo dicho vehículo se pega a mi culo, me enciende las largas y empieza a pitar.
Tranquilo como soy, reduzco la marcha y me acerco todo lo que puedo a mi derecha en el camino de tierra para dejarlo pasar, pero no pasa: sigue pegado a mi culo con las largas y pitando.
A pocos metros, ya en la entrada del pueblo, el camino se ensancha y el coche me adelanta. Era un pickup gris claro enorme.
No contento con adelantarme, hace una maniobra de película y se me cruza delante dando un frenazo. Afortunadamente ya estábamos dentro del pueblo, bajo la luz de las farolas y ante los participantes en un botellón a las puertas del instituto nuevo de Motilla.
Como no quiero follón, maniobro para evitar al pickup, pero en ese momento se abren las puertas del mismo y bajan sus dos ocupantes. El conductor en un gesto raudo saca una pistola de su cintura y se precipita sobre mi ventanilla.
En ese momento pensé; Kchuto la has jodido, te van a matar...
Lo que me tranquilizó un poco fue que en lugar de empezar a despotricar, el pistolero se dirigió a mí llamandome de usted y eso me hizo intuir que no moriría tan rápido.
Me hizo bajar del coche e identificarme.
Resultó ser un Guardia Civil (de paisano, de secreta o de Chuck Norris) acompañado de su padre que tiene una teina por esos parajes y al que le habían entrado a robar la noche anterior.
- Y usted que hace por aquí a estas horas?
- Pues mire usted, estaba buscando una localización para hacer fotos.
- Hacer fotos de noche? JA!!!
- Sí, fotografía nocturna.
Todo se solucionó cuando el padre del pistolero hizo la pregunta clave por estos lares:
- Pero tú de quién eres?
- Del Pollo, el de Eusebio y la Ramona, que tienen una hija pequeña que se fue a estudiar a Valencia. Pues yo soy su pareja.
- Hombre, el Pollo! Haberlo dicho antes...
Tras el altercado y estar prácticamente media hora esperando a que desde la central les confirmaran quién soy y que no tengo nada pendiente con la Justicia, nos fumamos unos cigarrillos, se disculparon, me explicaron lo que había estado pasando con los robos en las granjas, se ofrecieron a explicarme el camino hasta la localización que buscaba, y me dieron recuerdos para el Pollo.
Nos despedimos dándonos la mano como caballeros y me fuí a casa a acostarme.
Ya no me quedaban ganas de más fotografía nocturna.
La próxima vez que salga a hacer fotos por la noche, además de la cámara, el trípode y la linterna de cabeza, no me olvidaré de llevar mi D.N.I. entre los dientes por si los pistoleros aparecen...
Un saludo,
domingo, agosto 16, 2009
Valencia de noche (i)
Al volver a mi casa tras la "fiesta del verano", que celebramos como cada año en casa de Rosi y Frank en Montserrat, me dije:
Dicho y hecho. A la una y media de la noche cogí la mountain bike y me fuí por las cercanías de mi casa, el estado etílito no me permitía mayores fruslerías, y me dediqué a hacer esas fotos que siempre quise hacer y nunca hice, y que seguro que cientos de guiris tienen, de una de las mejores zonas de la Valencia moderna; la Ciudad de Las Ciencias.
Pido disculpas públicas por la calidad de las fotos: soy un fotógrafo aficionado con una Canon EOS 450 digital, sin idea de la fotografía nocturna y sin trípode, pero con muchas ganas...
Espero que al menos alienten a alguien a disfrutar de esas vistas nocturnas tan especiales que tiene mi ciudad por la noche, aparte de la fiesta, el alcohol y la fiesta!
Pienso continuar la serie con más fotos nocturnas de Valencia por la noche en el puerto, en el casco viejo, etc. Las haré siempre siguiendo el carril bici, allá donde me pueda llevar.
Espero que os gusten.
Un saludo,
Porqué no pillo la bici y me voy a hacer una de las rutas fotográficas que siempre quise hacer por Valencia de noche?
Dicho y hecho. A la una y media de la noche cogí la mountain bike y me fuí por las cercanías de mi casa, el estado etílito no me permitía mayores fruslerías, y me dediqué a hacer esas fotos que siempre quise hacer y nunca hice, y que seguro que cientos de guiris tienen, de una de las mejores zonas de la Valencia moderna; la Ciudad de Las Ciencias.
Pido disculpas públicas por la calidad de las fotos: soy un fotógrafo aficionado con una Canon EOS 450 digital, sin idea de la fotografía nocturna y sin trípode, pero con muchas ganas...
Espero que al menos alienten a alguien a disfrutar de esas vistas nocturnas tan especiales que tiene mi ciudad por la noche, aparte de la fiesta, el alcohol y la fiesta!
Pienso continuar la serie con más fotos nocturnas de Valencia por la noche en el puerto, en el casco viejo, etc. Las haré siempre siguiendo el carril bici, allá donde me pueda llevar.
Espero que os gusten.
Un saludo,
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